martes, 3 de octubre de 2017

Vida política: Primer ministro (1948-1953)

El 14 de mayo de 1948 (el 5 de Iyar de 5708), leyó Ben-Gurión en Tel Aviv la declaración de independencia del Estado de Israel; inmediatamente al cabo de la cual, el país fue atacado por siete estados árabes - Egipto, Siria, Jordania, Líbano, Irak, Arabia Saudita y Yemen - en lo que fue el comienzo de la Guerra de Independencia de Israel.

Una de sus primeras órdenes, como jefe de Estado de facto, fue la de unificar a todos los grupos combatientes hebreos, creando así al Ejército de Defensa de Israel, el Tzáhal (por sus siglas en hebreo). Ben-Gurión otorgó a la consolidación de las Fuerzas Armadas y a la desaparición como tales de las milicias previas al Estado, una importancia tal, al punto que no dudó en mandar bombardear hasta su hundimiento al barco rebelde "Altalena", con Menajem Beguin a bordo, con tal de imponer la supremacía del nuevo estado e impedir el caos que supondría la tolerancia de grupos armados independientes.

El 25 de enero de 1949, aún sin haber concluido la guerra, tuvieron lugar las primeras elecciones al parlamento israelí, la Knéset, de las cuales Ben-Gurión surgió electo como primer Primer ministro, al mando del partido Laborista que se alzó con 46 escaños de los 120 en juego, ocupando asimismo el cargo de ministro de Defensa.

Ben-Gurión se abocó con el ímpetu que lo caracterizó a la ardua tarea de construir, estabilizar y consolidar un país en permanente conflicto, semidespoblado, desprovisto de materias primas u otras riquezas, y extremadamente heterogéneo en su composición demográfica. Su peculiar percepción histórica, que combinaba permanentemente lo sublime con lo mundano, le llevó a abrir de par en par las puertas de la inmigración judía al nuevo estado, aún a costa de instalar a las multitudes recién llegadas en míseros caseríos maltrechos, y de imponer un durísimo sistema de racionamiento de comestibles y otros bienes a toda la población, que se prolongó hasta fines de los años 50. Producto de ese mismo realismo, firmó el 10 de septiembre de 1952, con el a la sazón Canciller de Alemania Occidental, Konrad Adenauer, un extremadamente controvertido acuerdo de indemnizaciones y rentas alemanas, como retribución inicial y parcial por los bienes confiscados y por los trabajos forzados - que no por las vidas perdidas o el sufrimiento causado a los judíos en el Holocausto - perpetrados por la Alemania nazi.

No hay comentarios:

Publicar un comentario